lunes, 3 de septiembre de 2007

SUSANA REPETTO Y todos me han enseñado

El estar con los juglares
fue una experiencia muy rica,
lo avala y lo justifica
el escuchar los cantares.
De diferentes lugares,
bajo distinta bandera,
cada uno a su manera
la improvisación comparte
porque no divide el arte
edad, sexo, ni frontera.

Conocí a Paco Megías
a Candiota y Criado
y todos me han enseñado
a enriquecer mi poesía.
Ellos son de Andalucía
y por muchas partes van,
acompañan con afán
dos músicos que son grandes:
violín, Francisco Fernández;
guitarra, Enrique Durán.

Y de Cantabria, Miguel
Cadavieco con Marisa,
ella regala sonrisa,
él música del rabel.
Un romance a flor de piel
siempre tenían los dos
y con cuartetas, veloz,
Miguel nos improvisaba
y Marisa regalaba
la dulzura de su voz.

Junto con ellos Marcelo
representando la cultura,
español de una estatura
cultural que llega al cielo.
Caballero de alto vuelo,
todavía lo presencio,
su respeto reverencio
aunque el pensamiento labra
no manifiesto en palabra
lo que hablaba su silencio.

Alexis Díaz Pimienta,
¡qué repentista cubano!,
un sensible ser humano
que este arte representa.
Él se ganó bien su menta
y la Argentina recibe
sus versos, y se percibe
su talento superior.
Del son cubano el color
y música del Caribe.

Y jóvenes argentinos
dejaron su savia nueva,
si por suerte se renueva
este arte repentino.
Dios ilumina el camino
de cada ser errabundo
y un sentimiento profundo
como mujer compartí,
gracias a Salivonchí
y a los juglares del mundo.




SUSANA REPETTO
DOLORES. Argentina